ETICA II SUICIDIO ASISTIDO

TODO SOBRE EL SUICIDIO ASISTIDO

 

La ley española sobre el suicidio asistido establece que en determinadas circunstancias (que se trate de un enfermo incurable en estado terminal que haya solicitado repetidas veces ayuda para poner fin a su sufrimiento) la colaboración necesaria con el suicidio, tipificada en el artículo 143 del Código Penal, establece de una manera general que «el que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de pri­sión de cuatro a ocho años».

Pero, sin embargo, matiza que si lo hace «por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera «una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados» (El País, 3-I-2012).

Un debate que frecuentemente se plantea en la medicina del final de la vida es valorar la etnicidad del suicidio asistido. En relación con ello, en uno de los últimos números del New EnglandJournal of Medicine (368; 1450-1452, 2013), en su Sección de decisiones clínicas, se plantea un caso clínico en el que posiblemente se pudiera proponer utilizar el suicidio asistido y se emiten dos opiniones, una contraria a él y otra favorable.

CASOS JURIDICOS: En 1992, el médico estadounidense Jack Kevorkian fue sentenciado a una pena de 10 a 25 años de prisión por haber participado en el suicidio asistido de 130 de sus pacientes supuestamente terminales al haber inventado una máquina que permitía que los pacientes se auto administraran una sustancia mortal. El argumento de Kevorkian era que la asistencia al suicidio era un servicio médico prestado a pacientes para quienes su sufrimiento les resultaba insoportable y no tenían posibilidades de curarse. Su objetivo no era asesinarlos, sino ayudarlos a terminar con su sufrimiento.

TAMBIEN SE CONSIDERA:Asistencia al suicidio la entrega del material necesario —habitualmente medicamentos— para su realización. La ayuda puede ser facilitada por profesionales médicos, enfermeras u otras personas. Algunos países europeos, como los Países Bajos y Bélgica, han regulado el suicidio asistido como una atribución de los profesionales de la medicina y la enfermería. En Suiza permite tanto el suicidio médicamente asistido como el auxilio al suicidio, es decir, cualquier persona puede ayudar a otra a suicidarse sin consecuencias jurídicas y no tiene que realizarse necesariamente en un contexto médico o de enfermería.

El auxilio al suicidio no debe ser confundido con la eutanasia ni con la inducción al suicidio. A diferencia de la eutanasia, en el suicidio asistido la actuación del profesional médico se limita a proporcionar al paciente los medios necesarios para que sea él mismo quien se produzca la muerte. El elemento distintivo no radica en el medio que se emplea, sino en el sujeto que la lleva a cabo: en la primera —la eutanasia—, otra persona es el agente activo respecto de quien la solicita; en el segundo, el paciente es el sujeto activo, asistido y aconsejado por un médico. Tampoco debe confundirse con la inducción al suicidio, que consiste en quebrar la voluntad de la persona, que no deseaba suicidarse, para que lo haga.

 

El concepto de suicidio asistido ha nacido dentro de la tradición moderna,autonomista y liberal, con la aceptación de algunos expertos en bioética que sinembargo están en contra de la eutanasia

ETICA II SUICIDIO ASISTIDO

TODO SOBRE EL SUICIDIO ASISTIDO

 

La ley española sobre el suicidio asistido establece que en determinadas circunstancias (que se trate de un enfermo incurable en estado terminal que haya solicitado repetidas veces ayuda para poner fin a su sufrimiento) la colaboración necesaria con el suicidio, tipificada en el artículo 143 del Código Penal, establece de una manera general que «el que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de pri­sión de cuatro a ocho años».

Pero, sin embargo, matiza que si lo hace «por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera «una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados» (El País, 3-I-2012).

Un debate que frecuentemente se plantea en la medicina del final de la vida es valorar la etnicidad del suicidio asistido. En relación con ello, en uno de los últimos números del New EnglandJournal of Medicine (368; 1450-1452, 2013), en su Sección de decisiones clínicas, se plantea un caso clínico en el que posiblemente se pudiera proponer utilizar el suicidio asistido y se emiten dos opiniones, una contraria a él y otra favorable.

CASOS JURIDICOS: En 1992, el médico estadounidense Jack Kevorkian fue sentenciado a una pena de 10 a 25 años de prisión por haber participado en el suicidio asistido de 130 de sus pacientes supuestamente terminales al haber inventado una máquina que permitía que los pacientes se auto administraran una sustancia mortal. El argumento de Kevorkian era que la asistencia al suicidio era un servicio médico prestado a pacientes para quienes su sufrimiento les resultaba insoportable y no tenían posibilidades de curarse. Su objetivo no era asesinarlos, sino ayudarlos a terminar con su sufrimiento.

TAMBIEN SE CONSIDERA:Asistencia al suicidio la entrega del material necesario —habitualmente medicamentos— para su realización. La ayuda puede ser facilitada por profesionales médicos, enfermeras u otras personas. Algunos países europeos, como los Países Bajos y Bélgica, han regulado el suicidio asistido como una atribución de los profesionales de la medicina y la enfermería. En Suiza permite tanto el suicidio médicamente asistido como el auxilio al suicidio, es decir, cualquier persona puede ayudar a otra a suicidarse sin consecuencias jurídicas y no tiene que realizarse necesariamente en un contexto médico o de enfermería.

El auxilio al suicidio no debe ser confundido con la eutanasia ni con la inducción al suicidio. A diferencia de la eutanasia, en el suicidio asistido la actuación del profesional médico se limita a proporcionar al paciente los medios necesarios para que sea él mismo quien se produzca la muerte. El elemento distintivo no radica en el medio que se emplea, sino en el sujeto que la lleva a cabo: en la primera —la eutanasia—, otra persona es el agente activo respecto de quien la solicita; en el segundo, el paciente es el sujeto activo, asistido y aconsejado por un médico. Tampoco debe confundirse con la inducción al suicidio, que consiste en quebrar la voluntad de la persona, que no deseaba suicidarse, para que lo haga.

 

El concepto de suicidio asistido ha nacido dentro de la tradición moderna,autonomista y liberal, con la aceptación de algunos expertos en bioética que sinembargo están en contra de la eutanasia

ETICA II SUICIDIO ASISTIDO

TODO SOBRE EL SUICIDIO ASISTIDO

 

La ley española sobre el suicidio asistido establece que en determinadas circunstancias (que se trate de un enfermo incurable en estado terminal que haya solicitado repetidas veces ayuda para poner fin a su sufrimiento) la colaboración necesaria con el suicidio, tipificada en el artículo 143 del Código Penal, establece de una manera general que «el que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de pri­sión de cuatro a ocho años».

Pero, sin embargo, matiza que si lo hace «por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera «una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados» (El País, 3-I-2012).

Un debate que frecuentemente se plantea en la medicina del final de la vida es valorar la etnicidad del suicidio asistido. En relación con ello, en uno de los últimos números del New EnglandJournal of Medicine (368; 1450-1452, 2013), en su Sección de decisiones clínicas, se plantea un caso clínico en el que posiblemente se pudiera proponer utilizar el suicidio asistido y se emiten dos opiniones, una contraria a él y otra favorable.

CASOS JURIDICOS: En 1992, el médico estadounidense Jack Kevorkian fue sentenciado a una pena de 10 a 25 años de prisión por haber participado en el suicidio asistido de 130 de sus pacientes supuestamente terminales al haber inventado una máquina que permitía que los pacientes se auto administraran una sustancia mortal. El argumento de Kevorkian era que la asistencia al suicidio era un servicio médico prestado a pacientes para quienes su sufrimiento les resultaba insoportable y no tenían posibilidades de curarse. Su objetivo no era asesinarlos, sino ayudarlos a terminar con su sufrimiento.

TAMBIEN SE CONSIDERA:Asistencia al suicidio la entrega del material necesario —habitualmente medicamentos— para su realización. La ayuda puede ser facilitada por profesionales médicos, enfermeras u otras personas. Algunos países europeos, como los Países Bajos y Bélgica, han regulado el suicidio asistido como una atribución de los profesionales de la medicina y la enfermería. En Suiza permite tanto el suicidio médicamente asistido como el auxilio al suicidio, es decir, cualquier persona puede ayudar a otra a suicidarse sin consecuencias jurídicas y no tiene que realizarse necesariamente en un contexto médico o de enfermería.

El auxilio al suicidio no debe ser confundido con la eutanasia ni con la inducción al suicidio. A diferencia de la eutanasia, en el suicidio asistido la actuación del profesional médico se limita a proporcionar al paciente los medios necesarios para que sea él mismo quien se produzca la muerte. El elemento distintivo no radica en el medio que se emplea, sino en el sujeto que la lleva a cabo: en la primera —la eutanasia—, otra persona es el agente activo respecto de quien la solicita; en el segundo, el paciente es el sujeto activo, asistido y aconsejado por un médico. Tampoco debe confundirse con la inducción al suicidio, que consiste en quebrar la voluntad de la persona, que no deseaba suicidarse, para que lo haga.

 

El concepto de suicidio asistido ha nacido dentro de la tradición moderna,autonomista y liberal, con la aceptación de algunos expertos en bioética que sinembargo están en contra de la eutanasia

Desventajas del “Embarazo interrumpido”

DESVENTAJAS:    


* Abortos incompletos


*infecciones



*hemorragias.


*Existen métodos que son muy peligroso como: consumir tés abortivos; darse masajes violentos en el vientre; usar sustancias o pastillas sin prescripción médica;  introducir sondas, ganchos, alambres, agujas de tejer u otros objetos semejantes en la vagina; dejarse caer, golpearse o darse sentones.

*Retención del tejido. Después de la intervención pueden quedar restos de tejido en el interior del útero que pueden desarrollar bacterias.

*Lesiones entra-abdominales. Perforaciones del  útero y lesiones en el cérvix (cuello del útero) causadas principalmente cuando se práctica un legrado.

 

*Reacciones tóxicas a las sustancias utilizadas para inducir el aborto.

*Esterilidad

*Traumas psicológicos. Algunas mujeres pueden tener sentimiento de culpa, tristeza y sentimiento de pérdida.

*Rechazo a las relaciones sexuales después de practicar un aborto.
            *Muerte de la madre.

OPINION DE MICHELLE GARDUÑO VARGAS

Las redes sociales son una manera de acceder fácilmente a la información de las personas, al igual que funciona para interactuar con el usuario que hayas elegido, una vez que tengas contactos, podrás enviar mensajes, imágenes, videos, audios y archivos.

Podras publicar información sobre ti, lugares que visites, compartir imágenes, hacer llamadas con tus contactos e incluso hacer video llamadas.

Mi opinión Eduardo Giovanny Gutiérrez Rodríguez

Las redes sociales son un medio que nos ayuda y nos perjudica en unos casos ya que podemos conectar con personas a distancia platicar e intercambiar información pero a veces las usamos de muy mala manera ya que a veces roban información de nosotros y la usan para una red social no correcta a veces hay aplicaciones o medios de comunicación gracias a las redes sociales nos damos cuenta cómo podemos saber mucho de la tecnología podemos hacer aplicaciones podemos hacer blog sobre muchas cosas pero e igual a veces no las sabemos aprovechar las usamos para simples cosas sin saber que soy muy útiles en la vida cotidiana y que podemos lograr muchas cosas si las usamos adecuadamente nos sirve en todo momento y si las aprovechamos.

OPINIÓN DE YAINN AVISAEL GUTIÉRREZ BRAVO SOBRE LAS REDES SOCIALES

Las redes sociales son una forma para comunicarnos o socializar con personas, de manera virtual. Estas nos pueden ayudar a hablar con personas que están muy lejos de nosotros o simplemente para hablar cada día con aquellos seres queridos, sin embargo, las redes sociales, pueden también ser un medio por el cual, desconocidos localicen a otras personas para entablar una conversación con ellos, pero tienen malas intenciones. Como cualquier otra cosa, las redes sociales también tienen ventajas y desventajas, y se deben usar con responsabilidad y precaucion.

Opinión de Yahir Gaucin Gutiérrez sobre las redes sociales

Las redes sociales es un método de comunicación gratuito, ya que nos proporciona tanto como chat como compartir lo que estamos haciendo día a día, podemos compartir alguna fotografía y o conocer personas que no tenia ni idea que existían pero como todo gran triunfo de aplicación tiene sus desventajas ya que al ser un método gratis y de fácil acceso puedes ser extorsionado o algún robo de identidad de otro perfil, pero también tenemos que reconocer que es una herramienta muy eficiente ya que permite comunicarnos con otras personas sin importar la distancia o lugar donde te encuentres ya sea por chat, video llamada y llamada normal, pero una de las aplicaciones más influyentes por los usuarios es facebook ya que esta aplicación nos permite hacer exactamente todo lo anterior mencionado pero siempre y cuando sepamos tener una muy buena seguridad en las redes sociales